El crédito no tiene la culpa

El crédito no tiene la culpa

Cuando aumenta la morosidad aparece un culpable cómodo: el crédito. Lo sentamos en el banco de los acusados, dictamos sentencia y asunto terminado. Pero los problemas complejos suelen desconfiar de los veredictos demasiado sencillos. En esta nueva reflexión intento mirar qué hay detrás de esa acusación y cuáles son las responsabilidades que preferimos no discutir. Los invito a leer: “El crédito no tiene la culpa”.

El éxito y el error

El éxito y el error

No es un artículo sobre fútbol. La historia de la FIFA es apenas la excusa para hablar de algo mucho más frecuente y bastante más complejo: cómo el éxito puede deformar el criterio, silenciar las advertencias y convencernos de que, porque acertamos varias veces, ya no podemos equivocarnos. A veces el fracaso obliga a revisar. El éxito, en cambio, suele rodearnos de aplausos y "amigos del campeón". Y ahí empieza el verdadero riesgo.

Cuando llegue la riqueza

Cuando llegue la riqueza

¿Y si el verdadero desafío de Argentina ya no fuera atraer inversiones, sino demostrar que está preparada para administrar la riqueza que puede llegar? El último informe de BCG muestra que la riqueza mundial sigue creciendo y, sobre todo, cambiando de destino. Eso abre una oportunidad para el país... pero también interpela al sistema financiero y, en particular, al rol que pueden jugar el crédito, el mercado de capitales y el seguro. Comparto una reflexión sobre un debate que, a mi juicio, recién empieza.

Seguro argentino: la torta no alcanza

Seguro argentino: la torta no alcanza

Hay industrias que se acostumbran a explicar por qué deberían crecer. Pero crecer no alcanza con merecerlo. El seguro argentino habla hace años de baja penetración, de cultura aseguradora insuficiente y de una sociedad que no termina de comprar protección como debería. Pero la inquietud en mi opinión, debería ser otra: ¿Se puede agrandar el mercado peleando siempre por la misma torta? ¿O hace falta crear nuevos productos, nuevos servicios y nuevas razones para que la gente incorpore el seguro porque le mejora la vida? La cultura suele no comprar discursos. Compra soluciones. De eso trata esta reflexión: Seguro argentino: la torta no alcanza. La baja penetración no se resuelve peleando más fuerte por el mismo mercado, sino creando nuevas razones para que la cultura compre protección.

Bancos & Seguros: dos negocios, un mismo barro

Bancos & Seguros: dos negocios, un mismo barro

¿Sabías que no todos los que ganaron plata en la Argentina reciente tenían necesariamente un buen negocio? Algunos tenían buen contexto. Otros buen balance. Y unos pocos, verdadero oficio. Entre 2019 y 2025, bancos y aseguradoras caminaron por el mismo barro: inflación, tasas, cepo, regulación cambiante, pérdida de moneda y un Estado aspirando todo lo que podía. Pero no todos jugaron igual. Los bancos aprendieron a moverse bastante bien en el desorden. Las aseguradoras, en cambio, quedaron más atadas al costo real del riesgo. Ya de cara al futuro que nos permite ver la actual realidad económica/financiera Argentina, aparecen los nuevos desafíos o inquietudes que deberían plantearse estratégicamente : ¿Qué pasa cuando baja la marea de lo financiero? ¿Qué pasa cuando el negocio de las finanzas deja de tapar lo que el oficio no pudo resolver? ¿Qué sucede cuando hay que volver al oficio? ¿Qué pasa cuando los bancos tienen que volver a prestar y las aseguradoras a asegurar? En esta edición del newsletter reflexiono sobre esto: Bancos & Seguros: dos negocios, un mismo barro Unos aprendieron a jugarlo. Otros lo padecieron. Te invito a leerlo.

El idioma del organigrama

El idioma del organigrama

Hay organigramas que explican. Y hay organigramas que necesitan traductor, intérprete simultáneo y, en algunos casos, un arqueólogo corporativo. CEO, VP, CFO, HRBP, CAIO, PMO, Team Leader, Consejeros, Gerentes Ejecutivos, Directores no tan ejecutivos y otros nombres que suenan importantes, aunque no siempre ayuden a entender lo esencial: quién decide, quién ejecuta y quién se hace cargo. En mi último newsletter escribo sobre "el idioma del organigrama", ese curioso laberinto de títulos pomposos y responsabilidades difusas. Porque una empresa puede tener cargos muy modernos, tarjetas impecables y siglas globales. Pero cuando el camión arranca, los melones se acomodan solos. Los invito a leerlo.